lunes, 20 de noviembre de 2017

Noche de Charanguistas llega al CCK

Nacido en 2011 como ciclo mensual de conciertos, Noche de Charanguistas se desarrolló como tal hasta 2014. Posteriormente se realizó en formato de festival, así como también de conciertos en diferentes ciudades de Argentina y Europa. El próximo sábado 25 de noviembre habrá clínicas y conciertos con destacados músicos de la región.



Noche de Charanguistas  surgió en 2011 como iniciativa de los músicos  Juan Gau  y  Patricio Sullivan.  Durante su desarrollo hemos podido disfrutar las sonoridades de este instrumento andino tanto en su vertiente más tradicional, asociada a la música de raíz folklórica sudamericana, como a través de composiciones más novedosas y en ritmos bien diferentes, desde el rock hasta el jazz.  El ciclo ha permitido difundir a charanguistas de toda la Argentina y ha incluido presentaciones especiales de artistas de otros países. En esta oportunidad se anuncia como  Festival Internacional, que se realizará desde las 13 horas del sábado 25 de noviembre a través de talleres y clínicas musicales.  Se realizará en la  Sala Sinfónica del Centro Cultural Néstor Kirchner (CCK),  sito en Sarmiento 151 esquina Leandro Alem, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.  Las entradas son gratuitas y estarán a disposición del público a partir del martes 21 de noviembre de 12 a 19 horas en la dirección citada anteriormente, hasta agotar la capacidad de la sala. Reservas: http://www.cck.gob.ar



Programa:

Concierto íntimo en el Salón de Honor (13 hs.)
 Se presentan el conjunto uruguayo Tonos Zambos (Esteban Gil Pereiro, Federico Kerber e Ignacio Correa), el dúo  Kurupíes (Oscar Gomítolo y Carlos Passeggi), y los charanguistas Ítalo Pedrotti y Horacio Durán(Inti-Illimani Histórico) acompañados en guitarra por  Juan Gau.



Horacio Durán

Charla y clase abierta  destinada a estudiantes, músicos y público general interesado.
16 hs:   Charla y demostración acerca de la Historia del charango en Chile,  a cargo de Ítalo Pedrotti  y  Horacio Durán.


Ítalo Pedrotti


17 hs:  Clase abierta: Ritmos de Latinoamérica en Charango,  a cargo del músico santafesino  Oscar Gomítolo.

Oscar Gomítolo


20 hs: Gran Cierre en la Sala Sinfónica
Patricio Sullivan  (Buenos Aires, Argentina)
Chano Díaz  (Perú)
Juan Cruz Torres y Lucas Gordillo  (Humahuaca, Jujuy, Argentina) con la participación especial de  Jaime Torres  y el dúo integrado por  Rodolfo “Coya” Ruíz  (charango) y Lautaro Ruíz Pombo  (piano)


Coya y Lautaro Ruíz

Invitados:

Fidel Guigui, Juan Gau, Julián de Santis, Charo Bogarín, Gisela Baum, Goyo Álvarez, Manuela Torres, Mike Sosa, Federico Brandalisio, Matías Boatella, Gerardo Santos, la Comparsa de la Escuela de Charanguistas y el Ballet Sariri del Ande. 

sábado, 28 de octubre de 2017

Charango Argentino cerró su Ciclo 2017

Las actividades de este año, en homenaje a los Maestros Héctor “Toro” Stafforini y Jorge Luis “Chiquito” Rodríguez, finalizaron con el Concierto N° 112, protagonizado por los músicos anfitriones de cada encuentro más artistas invitados.



Charango Argentino
Concierto N° 112
Auditorio UTE – CTERA
Bartolomé Mitre 1984
Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Argentina
Viernes 20 de octubre de 2017


El ciclo precursor en la difusión de la música en charangos en Buenos Aires ofreció el último concierto del año con la presencia del grupo Renaceres  y el Dúo Lubiz – Kamien.  Tras la cordial presentación de  Carlos Ochoa se presenta en escena la primera de las agrupaciones, integrada por  Adriana Moschella (guitarra, teclados, flauta traversa y canto), Luis Pérez  (charangos y canto) y Carlos Villalba (percusiones y canto).


Renaceres


La presentación, con una fuerte impronta latinoamericana, comienza con la canción La Celedonia Batista, de Teresa Parodi. Un retrato poético de la dura realidad de muchos pobladores de nuestro país. Le sigue un tema popular venezolano, Pajarillo verde, donde canto, cuerdas y maracas recrean deliciosamente este clásico sudamericano. 


Adriana Moschella


Hay un segmento de dos canciones grabadas oportunamente por Mercedes Sosa: la primera de ellas es Agua, tierra, fuego y viento, de Paz Martínez, un cantautor relacionado mayormente con un repertorio romántico que sorprende con este apasionado relato de nuestra tierra.  El segundo tema es Lucerito, de Pablo Almirón. Fue registrado por “la Negra” en el año 2000, aunque el disco se editó póstumamente en 2015. El trío ofrece cuidadas versiones de cada canción en arreglos sobrios y precisos.


Luis Pérez

Otro clásico venezolano, muy popular en estas tierras, es Junto al jagüey, pasaje de Ernesto Luis Rodríguez y Juan Vicente Torrealba. La bellísima versión de Renaceres es seguida por una versión no menos potente de Cantor de la calle (Osvaldo Torres y Roberto Márquez), interpretada con flauta traversa, charango bajo y tamboril.  Otra obra que se destaca en esta parte del programa es Un candombe para Gardel, de Rubén Rada. Raúl Villalba se luce una vez más en las percusiones.


Raúl Villalba


Sayera (Jorge Rojas, Juan Quevedo y Silvia Mugica)  nos adentra en los ritmos del folklore andino. Este clima es el que cierra la magnífica presentación de Renaceres, a través del huayno Pa’ festejarlo, de Teresa Parodi.



El Dúo Lubiz –Kamien, creado en 2009, propone un diálogo musical entre el charango y el piano con un repertorio que aúna temas de autoría propia con creaciones argentinas y latinoamericanas.  Adriana Lubiz  es Licenciada en Folklore, docente y músico. Es fundadora, junto a Luis Pérez y Carlos Ochoa, de "Charango Argentino", asociación civil creada en el año 2001 y dedicada a la difusión del charango en todos sus estilos.  También es la autora del libro “Caminos de sonidos y colores… ¡Charango argentino!”, publicado de manera independiente en 2014. Nicolás Kamien  es pianista, compositor, arreglador y docente.


Dúo Lubiz – Kamien


La primera parte, con fuerte influencia andina, nos trae hermosas obras instrumentales:  Yungas, de Donato Espinoza, concertista de charango nacido en Potosí (Bolivia) y exintegrante de Savia Andina, y Punay, de nuestro recordado Atahualpa Yupanqui.  El exquisito dúo instrumental continúa con Otoñal,  una de las creaciones más difundidas de Ítalo Pedrotti, músico y promotor cultural trasandino, impulsor del proyecto “Charango. Autores Chilenos”.

Adriana Lubiz

Nicolás Kamien



La participación de Raúl Villalba (coros y percusiones), así como integrantes de Sikuris de la Costa  y Sikuris del Arco Iris (Fabio Bernasconi, Leo Silcan, Matías Bravo, Pablo Martínez  y Sebastián Espinosa) agrega motivos de interés a la conjunción de charango y piano, de por sí muy atractiva. Adriana canta la baguala riojana Esa fulanita (Popular – Leda Valladares), donde se aprecian muy buenos climas entre el piano y los vientos.


Sikuris

El cierre conjunto del dúo y los artistas invitados está dado por dos composiciones no menos imponentes: Túsuy, de Jorge Milchberg, y La caja de Pandora, de Adriana Lubiz. De esta manera finaliza el Ciclo 2017 de Charango Argentino, con la promesa de renovadas actividades para el año próximo.


Agradecemos a cada uno de los artistas participantes, así como a la organización de Charango Argentino y sus colaboradores, y a las autoridades y trabajadores de UTE – CTERA. 

domingo, 22 de octubre de 2017

Illapu culminó su gira argentina en La Plata

La presentación en esta ciudad, organizada por la Peña La Salamanca, estuvo precedida por la actuación de artistas argentinos.



Illapu: 45 Años de Música e Historia
Gira Argentina
Peña La Salamanca
Club Atlético Platense
Calle 21 entre 51 y 53
La Plata
Provincia de Buenos Aires
Argentina
Sábado 15 de octubre de 2017


Tal como se anunciara en esta página, el conjunto chileno Illapu realizó una ambiciosa gira por el país, que incluyó las ciudades de Buenos Aires, Viedma, San Carlos de Bariloche, Zapala, Cipolletti, San Salvador de Jujuy, Santiago del Estero, Córdoba y finalmente La Plata. La actuación en la capital argentina, que no había sido anunciada originalmente, se dio en el marco de la actividad "Buenos Aires celebra a Chile",  que contó, al igual que la dedicada a otras naciones, con comidas típicas, venta de artesanías y la actuación pública y gratuita del celebrado conjunto trasandino.

La historia comienza en Antofagasta el verano de 1971, cuando los hermanos Jaime, Roberto, Andrés y José Miguel Márquez, junto a Osvaldo Torres, deciden formar un grupo musical que cuenta con influencias de la cultura ancestral andina y las expresiones de la llamada "Nueva Canción Chilena". En 1972 sus integrantes se radican en Santiago, la capital del país. Allí graban el primer disco del grupo, "Música andina", publicado por la etiqueta DICAP (Discoteca del Cantar Popular). El éxito de Illapu se basa en su interpretación de la música de raíz folklórica andina, fruto de una gran investigación de campo en poblados de Chile y Argentina, así como de la experimentación que fusiona distintas expresiones latinoamericanas. Los discos siguientes, "Chungará" y "Despedida del pueblo"  se difunden ampliamente. Este último disco incluye el Candombe para José, que adquirió un carácter emblemático cuando el propio pueblo lo tomó como canto de resistencia. En 1978 Illapu realizó su primera gira por Europa, hecho que se repitió tres años después. Al regresar de esta actividad sus integrantes fueron impedidos de ingresar en el país por orden de la dictadura cívico - militar que gobernaba esa nación, por lo cual se exilian en Francia y posteriormente en México. El regreso a Chile se da en 1988, presentándose con éxito en todo el país y, en los años siguientes, en diferentes giras por Latinoamérica y Europa, presentando sus nuevas producciones.


La peña

Como hemos dicho, el espectáculo en la ciudad de las diagonales fue organizado por la entidad local Peña La Salamanca.  La ubicación del público en las mesas fue algo caótica y contó en un principio con el desagrado de varias personas que tuvieron que cambiarse de lugar más de una vez, ya que habían sido ubicados en asientos aparentemente reservados por otras personas. Esta desorganización es un hecho que debiera subsanarse en próximas ediciones de este evento.

El artista que abre la peña es José Simón  (José Antonio Simón, Humahuaca, 1974), quien tiene editados seis discos, dos de ellos registrados en vivo. La primera canción, acompañado por su guitarra, se titula Si por Jujuy, zamba que aúna el sentimiento por la mujer amada con la nostalgia por la tierra. A partir del segundo tema se incorpora al escenario Eliseo Álvarez Prado, integrante de la Orquesta Argentina de Charangos. La espejeada, huayno de R. Salaverón y José Simón y el takirari La huarmicita (Alfredo Oscar Salomón) constituyen interesantes recreaciones por parte de ambos músicos.


José Simón


Churito (R. Salaverón y José Simón) y la cueca La plumita (Arsenio Aguirre) forman parte de un repertorio que nos permite tomar contacto con expresiones del noroeste argentino. La zamba Total que (Justiniano Torres Aparicio), así como Serenata quechua y Jujeñita (saya) completan el generoso panorama en cuerdas y canto que nos brindan José y Eliseo.


Eliseo Álvarez Prado


Seba Cayre es un joven cantautor nacido en Pellegrini, provincia de Buenos Aires. Ha publicado tres CDs originales: "Siembra" (2011), "América descalza" (2013) y "Tardecitas pampeanas" (2015).  La emotiva Zamba del adiós, de Daniel Toro, abre una gran actuación. Le siguen la Zamba a Monteros (Pedro Favini y Chango Nieto) y la chacarera Amalhaya (Abel Segundo Mónico Saravia). El grupo acompañante lo integran Esteban Fernández (percusión), Ismael Gutiérrez (bajo) y Leonardo Colman (primera guitarra).


Seba Cayre

                                                                 
Huella de ida y vuelta (Roberto Yacomuzzi y José Gerardo Molina) nos trae una de las expresiones de la región pampeana por excelencia. El final de la actuación está constituido por tres temas de Eduardo "Bocha" Nieva: las chacareras Por haber nacido aquí y Si no te hago falta nos traen diferentes temáticas en la voz genuina y apasionada de Seba Cayre. El tema restante es una zamba titulada Trampas en el cielo, que aborda una temática amorosa muy vigente en los últimos años.



Sitio oficial:




Nacida en Buenos Aires en 1965, Yamila Cafrune es una de las voces más representativas de la canción de raíz folklórica argentina. Desde 1994 a la fecha ha grabado varios discos de gran interés para el público aficionado a estas expresiones, destacándose "Regalo de amor",  donde canta junto a su padre, el recordado Jorge Cafrune  (1937 - 1978),  "De changuitos y chinitas"  (1999, junto a Facundo Saravia) y "Bien de familia" (2007, junto a Esteban Cruz).  El repertorio de Yamila está formado por un amplio abanico de temas del repertorio argentino, varios de ellos cantados en su momento por su padre. La zamba Que seas vos (Marta Mendicute) y la Chacarera de los yuyos (Félix Paladino, Alejandro Britos y Juan Bogado) constituyen momentos de enorme regocijo por parte de la numerosa audiencia.



Yamila Cafrune
                                                           

Acompañada por  Luis Salamanca  (bombo),  Juanjo Abregú  (violín),  Facundo Maidana  (acordeón) y  Daniel Guerrero  (guitarra), Yamila nos deleita con la canción litoraleña Río de los pájaros, del cantautor uruguayo Aníbal Sampayo y La Telesita (Andrés Chazarreta y Agustín Carabajal). Versiones apasionadas y potentes en la voz y la guitarra de la popular artista y sus eximios músicos. Una gran sorpresa es la inclusión de No soy de aquí ni soy de allá (grabada en este orden por Jorge Cafrune, Alberto Cortez y su autor, Facundo Cabral), conteniendo un verso agregado por Cabral al término de la dictadura cívico - militar argentina (1976 - 1983):

Después de andar las maravillas del mundo
no hay nada como regresar a la Patria
y compartir la libertad que mi gente
tan cara tuvo que pagar.


El triunfo La Vuelta de Obligado (Miguel Brascó y Alberto Merlo) hace alusión a la batalla naval entre la Confederación Argentina y la escuadra anglo - francesa, acaecida el 20 de noviembre de 1845 en lo que hoy es el partido bonaerense de San Pedro.  Yamila entrega, una vez más, una interpretación de gran valor artístico junto a su banda. Como bises, dos "grandes éxitos" de don Jorge Cafrune: Zamba de mi esperanza (Luis Morales) y Luna cautiva (José Ignacio "Chango" Rodríguez).




Illapu: el recital

Finalmente el locutor Julio Serrizuela  anuncia el momento más esperado de la noche: la presentación del celebrado conjunto trasandino  Illapu,  formado por  Roberto Márquez (dirección, charango, voz),  José Miguel Márquez  (guitarra, charango, voz, aerófonos andinos),  Carlos Elgueta  (bajo, voz), Cristian Márquez  (percusión, voz), Luis Enrique Galdames  (saxo, aerófonos andinos, voz),  Pablo Ponce  (charango, aerófonos andinos, percusiones menores, voz) y  José Luis Contreras  (charango, guitarra, bongóes, voz).



Roberto Márquez


El clima emotivo está dado desde el comienzo por la versión de Manifiesto, canción premonitoria de Víctor Jara, el artista asesinado pocos días después del golpe de Estado (1973), que fue editada póstumamente. Forma parte del más reciente CD del grupo: "Con sentido y razón"  (2014). Uno de los pocos temas instrumentales que podremos escuchar esta noche es Condorcanqui (Roberto Márquez), grabado por primera vez en 1988. Lejos del amor (Luis Alberto Valdivia y R. Márquez) (1993) es uno de los "grandes éxitos" del grupo, que auna maravillosamente música y poesía. Más reciente en el tiempo es el candombe Aquellos tiempos (Jorge Drexler), un ritmo que Illapu ha incorporado desde sus comienzos a su repertorio original.


José Miguel Márquez
                                                      

A continuación se escucha la voz de la queridísima Violeta Parra  (1917 - 1967), interpretando fragmentos de Saludo primeramente (canto a lo divino) y Yo canto la diferencia, canción "chicoteada" de la propia artista. Estos temas introducen la versión que realiza el grupo de Violetas para Violeta, una canción de Joaquín Sabina basada en la música de La carta. Le sigue la saya Tu propia primavera (Carlos Elgueta y R. Márquez), que aborda el tema amoroso con hermosa  música y lírica.



Carlos Elgueta
                                                            

Primer sueño de amor (R. Márquez) está dedicada en esta ocasión al recuerdo de Eric Maluenda  (1952 - 2005), quien integró Illapu entre 1974 y 2003. Esta es una de las canciones que interpretó como voz solista, incluida en el disco "Vuelvo amor...vuelvo vida"  de 1990.  Amigo, del compositor boliviano René Careaga es otra de las grandes interpretaciones que nos brinda la agrupación trasandina.  Fue grabado originalmente en 1977 y apareció en distintos discos de Illapu.  Luis Salamanca  sube al escenario como artista invitado. Toca el bombo en la Chacarera del exilio, de Marcelo Mitre y Raly Barrionuevo, que fue elegida por el conjunto dada la referencia a la propia experiencia de vivir fuera de su país de origen por varios años.


Cristian Márquez


Víctor Jara (1932 - 1973) aparece en un registro sonoro hablando de su colega Violeta Parra. Un audio muy emotivo para todos los admiradores del cantautor ñublense, que introduce la interpretación del tema instrumental La partida por la agrupación que hoy nos visita. Un tema muy vigente por los hechos que acontecen actualmente en Chile y Argentina es Nuestro mensaje (Marino Coliqueo):

Que nos junte las ganas de ir contra el reino
el fusil que sigue aniquilando
entrando a mi casa, violando,
matando de codicia, su ira.

Es mapuche el suelo que pisas,
mis hijos, los hijos que pisas,
se acaba tu risa de cobre,
pintada de soledad tu risa.

Allá en lo alto está pasando,
nada somete al amor en mi casa
el amor por la lucha que existe
el amor por la vida
puel puel, la vida.              



José Luis Contreras


Sobreviviendo, de Víctor Heredia, es uno de los temas emblemáticos del repetorio regional, que Illapu ha hecho suyo grabándolo en el CD "Con sentido y razón".  A esta linda versión le sigue una adaptación para instrumentos andinos del son mexicano El cascabel, uno de los puntos más altos de un recital muy parejo en el que cada uno de los músicos se luce brillantemente en sus respectivos instrumentos. La cueca Zampoña, queja del indio (Nelly Lemus y José Miguel Márquez) (1978) aparece con renovada vitalidad hacia el final del programa.


Pablo Ponce

Vuelvo para vivir (Andrés Márquez) es, sin lugar a dudas, uno de los temas más populares de Illapu. Fue grabado dos años después de su regreso a Chile, gozando de gran popularidad entre el público local. En 1992, dado el enorme suceso entre los jóvenes, Illapu fue invitado a participar del Festival de la Canción de Viña del Mar.

Luis Enrique Galdames

Como bises podemos disfrutar de dos de los temas más difundidos de esta agrupación: Morena esperanza (N. Lemus y R. Márquez) y el famosísimo Candombe para José, del músico argentino Roberto Ternán. Una vez más, la fiesta protagonizada por Illapu nos deja con el alma plena de musicalidad y poesía.



Sitio oficial:





domingo, 1 de octubre de 2017

Víctor Jara

Unos años antes de la masificación de internet el acceso a la obra de algunos artistas no era tan sencillo como en el presente. La aparición de algunas ediciones en CD y la reedición del libro “Víctor Jara: un canto (no) truncado”, de Joan Jara, nos permitieron adentrarnos en el sentir de este inolvidable cantautor chileno.  Este artículo, escrito en junio de 1997, aborda algunos aspectos de su vida y su obra.





Víctor Jara nació en Chillán (provincia de Ñuble, Chile) en 1932. Sus padres se llamaban Manuel y Amanda y eran muy humildes. A finales de los años 40 la familia se radicó en Santiago, la capital del país, en busca de cierta prosperidad. Amanda comenzó a trabajar en un mercado. Es en esta ciudad donde Víctor hizo amistad con el joven Omar Pulgar, quien le ayudó a perfeccionar sus conocimientos de la guitarra. Estas enseñanzas, unidas al repertorio popular que escuchara cantar a su madre, influyeron notablemente en su obra posterior. En 1950 falleció Amanda y Víctor decidió ingresar en un seminario católico. En marzo de 1952 abandonó esa institución al comprobar que no sentía una verdadera vocación religiosa. Poco después realizó el servicio militar obligatorio.  En 1954 ingresó al Coro Universitario, participando en la representación de Carmina Burana; un año después se desempeñó en una pantomima para la obra Valses nobles y sentimentales, basada en la música de Ravel. El año siguiente, entusiasmado por un amigo, ingresó en la Escuela de Teatro de la Universidad de Chile. En 1957 Víctor comenzó a frecuentar el café “São Paulo”, donde conoció a Ángel y Violeta Parra, con quienes trabó amistad. 


Sus comienzos musicales

En aquella época Víctor conoció también a unos muchachos que participaban de las clases de teatro y que habían formado un conjunto musical folklórico llamado Cuncumén.  Con ellos grabó una canción en 1957 y llegó a participar regularmente en las presentaciones de este grupo sin dejar el teatro. Dos años después finalizó sus estudios y dirigió por primera vez una obra escrita por su amigo Alejandro Sieveking.  Su actividad como director teatral lo llevó a conocer a quien sería su esposa, la bailarina inglesa Joan Allison Turner. Miembro del ITUCH (Instituto de Teatro de la Universidad de Chile), llegó a ser reconocido como uno de los directores más creativos de esa época. Ganó premios y recibió invitaciones para asistir a festivales internacionales y mostrar sus obras en diferentes escenarios mundiales. Pero nos dedicaremos más profundamente a reseñar su actividad musical.

En 1960 emprendió una gira de varios meses por Europa integrando el conjunto Cuncumén, con el que grabó en 1962 el disco “Una geografía  musical de Chile”. Si bien Víctor se separó del conjunto a fines de ese año, no dejó de tener vinculación con sus integrantes. Comenzó a participar de la Peña de los Parra junto a Rolando Alarcón, Patricio Manns  y los hermanos Ángel e Isabel Parra.  Su éxito en este espacio cultural lo llevó a la grabación de su primer disco solista, que incluye canciones como El cigarrito y Paloma, quiero contarte.



Música y revolución

En los años 60 América Latina estuvo muy influenciada por importantes acontecimientos políticos como la Revolución Cubana, que evidenciaban un gran avance de las fuerzas de izquierda. En aquellos años surgió el grupo Quilapayún,  del cual Víctor se convirtió en su director artístico. En 1966 Víctor grabó su primera obra solista y en febrero de 1967 apareció un disco simple dedicado a Ernesto Guevara  titulado El aparecido,  editado por EMI-Odeon. En esta época los mercados latinoamericanos estaban inundados de canciones en inglés, algunas meramente comerciales y otras más genuinas, dentro de la denominada canción protesta.
En marzo de 1969, 250 policías armados, bajo las órdenes del entonces Ministro del Interior, Edmundo Pérez Zújovic  y del gobernador de la provincia de Llanquihue, Jorge Pérez, atacaron a 91 familias indigentes que habían ocupado tierras en las afueras de la ciudad de Puerto Montt. Siete campesinos y un niño perdieron la vida en la brutal represión y otras sesenta personas resultaron heridas. Cuando Víctor leyó la noticia no pudo contener sus sentimientos y compuso la canción Preguntas por Puerto Montt.



Nuevos caminos

Las Juventudes Comunistas  crearon en 1968  el sello discográfico Jota Jota (conocido posteriormente como DICAP) a fin de dar a conocer obras que de otra manera difícilmente hubieran visto la luz. A través de este sello apareció el disco de Víctor “Pongo en tus manos abiertas…”, con canciones más comprometidas políticamente respecto a las de sus inicios, como Cruz de luz (de Daniel Viglietti) y Movil Oil Special. El Primer Festival de la Nueva Canción Chilena  abrió un importante escenario para los artistas: Isabel Parra, Inti-Illimani, Patricio Manns… Víctor presentó su Plegaria a un labrador acompañado por Quilapayún. Esta canción compartió el Primer premio  con Richard Rojas  y su tema  La chilenera.  Víctor participó con los citados conjuntos Quilapayún e Inti-Illimani de la campaña de la coalición de izquierda Unidad Popular,  la cual ganó las elecciones, llevando a la presidencia a Salvador Allende. Esta revolución pacífica abrió sus puertas a los hasta ahora desposeídos en su propio país, mientras que se abrían nuevos espacios para la actividad cultural.

Víctor aceptó la propuesta de componer música para la señal TVN (Canal 7),  además de publicar sus discos “Canto libre” (1970) y “El derecho de vivir en paz” (1971).  A principios de 1972 el artista y su familia viajaron a Cuba. Víctor ofreció recitales en toda la isla, mientras que Joan se dedicó a dar clases en la Escuela de Danza Moderna.  Al regresar a Chile notaron que las cosas se ponían más difíciles, ya que la oligarquía y las empresas multinacionales ejercían presión para quitarle poder a Allende o directamente iniciaban acciones de sabotaje que atribuían a supuestas falencias por parte del gobierno. A mediados de aquel año el artista dio una serie de históricos conciertos en Perú.  A su regreso el clima político estaba enrarecido y no se sabía que iría a pasar.



Canto libre

El 11 de septiembre de 1973  se produjo el golpe de Estado por parte de una junta militar liderada por Augusto Pinochet.  Las fuerzas armadas bombardearon el Palacio de la Moneda  (sede presidencial) matando a Salvador Allende. Comenzó una feroz represión persiguiendo a todos aquellos que estaban comprometidos con el gobierno popular. Víctor cayó detenido junto a sus compañeros docentes y alumnos de la Universidad Técnica del Estado, quienes fueron llevados al Estadio Chile,  convertido en campo de concentración. Pocos días después, el cantor fue asesinado cobardemente por militares golpistas. Los mismos que quemaron miles de libros y discos de artistas que desde ese momento quedaban prohibidos.  Posteriormente Joan pudo rescatar el cuerpo de su esposo para darle  cristiana sepultura. Decidió regresar a su país de origen junto a sus hijas, no sin antes entregar los discos y cintas de Víctor a quienes los sacarían de Chile por valija diplomática.  Los militares ya habían arrasado la sede de DICAP en la calle Sazié, destruyendo todas las cintas matrices allí guardadas. También ordenaron a las compañías privadas destruir todo el material que poseyeran de artistas de la Nueva Canción.  Los verdugos de Víctor Jara no imaginaron que, lejos de silenciar a este genuino artista popular, con su muerte estaban dando paso al mito.



Breves apuntes sobre su obra

Como hemos dicho, la mayor parte de los discos de Víctor Jara fueron rescatados de discos de vinilo, prevaleciendo las versiones monofónicas con algunos ruidos propios de ese formato. La multinacional EMI conserva en perfecto estado las grabaciones de este artista, pero sólo ha reeditado recopilaciones varias que excluyen una parte importante de su repertorio.  Los discos publicados en el exterior varían los títulos y el contenido, confundiendo al eventual comprador.  Hay ediciones del sello estadounidense Monitor y de las compañías europeas Pläne y Fonomusic. Estas últimas son las que se consiguen en Buenos Aires. Los CDs  editados por el sello español son “Canto a lo humano”, “Desde Lonquén hasta siempre”, “Te recuerdo, Amanda”, “Canto libre”, “El derecho de vivir en paz”, “La población”, “Canto por travesura” y “Canciones póstumas”.  En Chile, la compañía local Alerce  ha mantenido parte de su catálogo desde 1975, aunque en dictadura hubo de ejercer autocensura, evitando las canciones más comprometidas políticamente.

Edición en vinilo de EMI Argentina


Especial mención merece el disco “Víctor Jara en México”. Se trata de grabaciones realizadas en vivo en 1970 durante unos festivales de canto revolucionario. La compañía chilena Alerce ha recuperado un material hasta ahora inédito en Sudamérica, permitiéndonos escuchar en vivo al gran cantautor trasandino.
La obra de Víctor Jara nos muestra lo más genuino de la canción chilena y latinoamericana. El artista tuvo el privilegio de vivir una época de importantes cambios políticos que pudo plasmar en sus canciones más comprometidas. Son notables composiciones que, a través de sus letras directas y sencillas en apariencia, develan un mensaje profundo y humano, tal como era Víctor Jara.

H.R.V.
Junio de 1997

A partir de 2001, Warner Music Chile reeditó la mayoría de los discos originales de Víctor Jara. Producidas por Carlos Fonseca para la Fundación Víctor Jara, estas ediciones poseen varios motivos de interés para los coleccionistas. En los casos necesarios se mejoró notablemente el sonido, quitando ruidos de púa y dando una ligera sensación estereofónica. Se agregaron títulos extra (discos simples y grabaciones en vivo) y fotografías poco conocidas. Los discos se publicaron en Chile, Argentina (salvo los CDs grabados en vivo), España y México.

También en 2001, EMI Music Chile publicó en una caja de 2 CDs la mayor parte de sus grabaciones del artista en la antología “Víctor Jara 1959-1969”.  Incluye temas junto a Cuncumén y Quilapayún, versiones alternativas, todo el material de los discos “Víctor Jara” (1967) y “Canto libre” (1970) y un tema inédito: “Anduve”.

A finales de 2016 la Fundación Víctor Jara anunció la reedición del material que publicó Warner en 2001, esta vez en ediciones limitadas y en los formatos CD y vinilo. Las carátulas tienen algunas diferencias en su diseño pero el material es prácticamente el mismo que se publicó en aquella ocasión.